Se trata de una inspección de calidad que determina si un producto, material, servicio o instalación cumple con las necesidades y expectativas del cliente (shop inspections), con las condiciones del contrato, la normativa de aplicación que se indique o con cualquier otro tipo de requisito que se haya definido para el mismo.
Estas inspecciones de control de calidad se pueden realizar en cualquier momento, garantizando la conformidad de los productos y considerando las necesidades concretas de los clientes.