Proceso de Certificación de empresas
Conoce el proceso de certificación de empresas de AENOR, sus principales fases y los pasos necesarios para obtener y mantener tu certificación.

La certificación permite acreditar que un sistema de gestión cumple con los requisitos establecidos en una norma o estándar de referencia. El proceso de certificación comprende diferentes fases de evaluación, desde la solicitud inicial y la planificación de la auditoría hasta la concesión, el seguimiento y la renovación de la certificación.
Conoce a continuación los pasos necesarios para obtener una certificación AENOR y cómo se desarrolla cada una de las etapas del proceso.

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AENOR te comunica el nombre del Técnico Responsable de tu certificación. Éste asignará un equipo auditor. El equipo auditor contactará contigo para planificar la auditoría.

Cuando llega la fecha prevista, el equipo auditor visita vuestras oficinas, evaluando las no conformidades o desviaciones y también vuestros puntos fuertes. Según este análisis, nuestros expertos determinan el alcance, con el objeto de "acotar" la aplicación del sistema de gestión, y los requisitos de la evaluación a realizar.
El último día de auditoría, el equipo auditor elaborará un Informe de Auditoría, que leerá ante tu organización en una reunión final.

A partir de las desviaciones detectadas durante la auditoría y reflejadas en el informe realizado, la organización tiene un plazo de 30 días para presentar el Plan de Acciones Correctivas.

Si el equipo auditor considera que las acciones correctivas aplicadas son las adecuadas, emite una propuesta de concesión del certificado. Si no lo fueran, pide a la organización una revisión del Plan de Acciones Correctivas. El auditor propone su decisión al comité de Evaluación y Decisión, quien tiene la decisión final. Una vez aprobada la concesión de certificado, se emite y se envía a la organización junto con la licencia de uso de la marca de AENOR, pudiéndose ya utilizar la marca de certificación en facturas, albaranes, página web, etc).

Previamente a la decisión de no concesión de certificado, existe la posibilidad de realizar una auditoría extraordinaria (sólo en los casos necesarios).

La empresa debe llevar a cabo auditorías internas a intervalos planificados, para informar acerca del sistema de gestión, de su mantenimiento y de las oportunidades de mejora.
Por su parte, los expertos de AENOR, realizarán anualmente una auditoría de seguimiento para contrastar la adecuación del sistema implantado a la norma y ayudar a la empresa a detectar las posibles desviaciones.

Generalmente cada tres años, se realiza una auditoría de renovación, en la que se evalúan los requisitos con mayor profundidad que en el seguimiento anual.